jueves, 7 de julio de 2011

LOS AUTORRETRATOS DE VAN GOGH












Como Rembrandt y Goya, Vincent van Gogh se tomó por modelo, con frecuencia a él mismo; se cuentan más de 43 autorretratos, pintados o dibujados, durante cerca de diez años de trabajo. Igual que estos maestros del pasado, se observa sin complacencia, delante del espejo. Pintarse uno mismo no es un acto anodino: se trata de una interrogante que, a menudo, desencadena los vértigos identitarios.

Así mismo, escribe a su hermana: "Busco una semejanza más profunda que la obtenida por el fotógrafo". Y más tarde a su hermano: "Dicen y me lo creo fácilmente, que cuesta conocerse a sí mismo. Pero tampoco resulta obvio pintarse a sí mismo. Los retratos pintados por Rembrandt son más que el natural, rozan la revelación".

Enfocado en busto, el artista se presenta con chaqueta, y no con la habitual bata de trabajo. Todo contribuye en concentrar la atención en el rostro. Sus rasgos son duros y demacrados, su mirada de ojeras verdes parece intransigente y ansiosa. La tonalidad dominante, verde ajenjo y turquesa claro, encuentra una oposición en su color complementario, el anaranjado fuego de la barba y del cabello.
Con la inmovilidad del modelo, contrastan las curvas ondulantes del cabello y de la barba, que encuentran un eco amplificado en los arabescos alucinatorios del fondo.


Fuente: http://www.musee-orsay.fr/es/


Marian

lunes, 4 de julio de 2011

ÁNGELES SANTOS TORROELLA













Nació en Portbou (Girona) el 7 de noviembre de 1911. En su infancia, Ángeles vivió en Ripoll, La Jonquera, Le Perthús, Fregeneda y Valladolid.

Cuando Ángeles apenas cuenta con trece años, su padre es trasladado a Ayamonte y ella ingresa en el colegio de Las Concepcionistas de Sevilla. Allí las monjas descubren la capacidad de Ángeles para el dibujo y la pintura y le animan a que los practique a partir de copias de Ingres.

En 1927, la familia Santos regresa a Valladolid donde Ángeles comenzará a recibir clases de dibujo y pintura a cargo del pintor y restaurador italiano Cellino Perotti.

En el verano de 1928, pinta sus primeros cuadros: "El tío Simón", "Niños en el jardín" y "La tía Marieta", entre otros.

Animada por las buenas críticas, Ángeles abandona sus estudios para dedicarse plenamente a la pintura. Durante los meses siguientes pinta su extraordinario "Autorretrato" que expondrá en su primera muestra individual en el Ateneo de Valladolid en 1929.

Las crónicas, cada vez más entusiastas, proyectan la fama de Ángeles a nivel nacional, a la vez que le facilitan su integración en los círculos intelectuales vallisoletanos. El propio Federico García Lorca va a conocer a la pintora adolescente, con quien mantendrá una relación de amistad a partir de entonces.

Su momento culminante llega en aquel mismo año 1929 cuando pinta sus dos obras más conocidas: "Tertulia" y, sobre todo, "Un mundo", un lienzo de grandes dimensiones que figura entre lo más selecto de la pintura de vanguardia española del periodo.


"Un mundo" impacta entre la crítica, el público y los artistas del momento cuando se presenta en el IX Salón de Otoño de Madrid de 1929. Una joven de provincias de apenas 18 años consigue revolucionar el panorama artístico español con una obra ambiciosa, moderna y original.

Superada por los acontecimientos, Ángeles sufre una grave crisis personal y debe ser ingresada durante varias semanas en un sanatorio madrileño. Aunque se recupera, durante un tiempo abandona la pintura.

Aunque sus obras se exponen de nuevo en Madrid, París, Copenhague, Berlín y Pittsburgh, ella

sigue sin pintar, aunque cada vez más vinculada a los círculos intelectuales: Jorge Guillén, Federico García Lorca, Ernesto Giménez Caballero, Juan Ramón Jiménez, Vicente Huidobro, José Manuel Aizpurúa...


En 1934 conoce al también pintor Emili Grau Sala, bajo cuya influencia Ángeles volverá poco a poco a pintar. Y en 1936 contraen matrimonio.

Su obra de aquellos meses, se expone en la Bienal de Venecia y la muestra de la Sociedad de Artistas Ibéricos en París.

La guerra civil lleva a Emili al exilio y a Ángeles a buscar refugio familiar en Canfranc, donde nace su hijo, y posteriormente a Sangüesa. Durante los siguientes años, la pintora trabaja dando clases de dibujo y pintando botones en una industria textil.


La vuelta de Ángeles a los círculos artísticos se produce a partir de su exposición en la "Sala Libros" de Zaragoza. Comienza entonces un periodo en el que expone con frecuencia, sobre todo en Barcelona y Madrid.

Los años 50 son de progresivo abandono de la pintura. Pero en 1962 se produce un hecho fundamental en su vida: el reencuentro con su esposo Emili, a quien apenas había visto de manera ocasional desde la guerra, y recupera su actividad artística, materializada sobre todo en vistas del paisaje catalán.

Simultáneamente se produce el fenómeno de la recuperación pública de su obra de preguerra: "Un mundo" se presenta en el VI Salón Femenino de Arte Actual de Barcelona y causa sensación.

A partir de los años 70, Ángeles Santos mantiene una vida de continuos traslados y discreta actividad personal. Sin embargo, nunca abandona la pintura, que practica de forma cotidiana incluso superados los noventa años.


Marian

miércoles, 29 de junio de 2011

VESTIDOS REALIZADOS CON PRESERVATIVOS











Verdaderamente la imaginación no tiene límites y la creatividad tampoco.
Los preservativos que no sirven para lo que se han concebido, se pueden aprovechar para otros menesteres.
Y aquí tenemos unos ejemplos.
Vestidos realizados por diferentes artistas, se muestran para un público variopinto que, como mínimo, no queda indiferente ante lo que ve.

Marian

lunes, 27 de junio de 2011

LA ALEGRÍA Y EL COLOR DE MENCHU GAL











La historia del arte del siglo XX ha sido pintada por hombres, salvo casos muy excepcionales. En España destacaron Carmen Laffont, María Blanchard y Menchu Gal, “un personaje excepcional y tenaz”, expresa Rafael Sierra, comisario de la exposición ‘Menchu Gal, la alegría del color’. La pintora vasca, fallecida en 2008 a los 90 años, recogió y reinterpretó “a su manera” los movimientos artísticos de su tiempo, desde el postcubismo al expresionismo fauvista. Formó parte de la llamada ‘Nueva Escuela de Madrid’ y en 1959 recibió el Premio Nacional de Pintura, siendo la primera mujer en conseguir este galardón.

Su trayectoria sumó 77 intensos años. La muestra que ahora alberga la sala de exposiciones del Archivo Municipal se centra en la naturaleza muerta y el paisaje, aunque la artista cultivó temas muy diversos, incluso el retrato.

El secretario general de la Fundación Menchu Gal, José Juan González de Chávarri, explica que esta exposición itinerante que dio comienzo en Pamplona pretende “dar a conocer” la obra de esta pintora, y establecer un “diálogo” con el Museo Picasso o el Carmen Thyssen, porque “Menchu es un personaje de esa época y estética”. González de Chávarri añade que “Málaga ha tomado una opción muy clara por los museos, y es una satisfacción ver los resultados”.

El alcalde, Francisco de la Torre, manifiesta que la obra seleccionada “es suficientemente expresiva” para comprender la importancia de esta artista, siempre atenta a lo que pasaba fuera de España y “con una línea propia”. De la Torre y Serra destacan que gracias a la colaboración de la Fundación y Kutxa, el proyecto tiene un “coste cero” para el Ayuntamiento, que participa aportando la sala.

‘Menchu Gal, la alegría del color’ permanecerá abierta los lunes y viernes de once a dos y de seis a nueve, y los sábados y domingos sólo mañanas, hasta el 2 de septiembre. La entrada es gratuita.

Fuente: www.malaga21.es

Marian

jueves, 23 de junio de 2011

JULIETTE ARÍSTIDES











Es una excelente artista americana, nacida en 1971, que trata de comprender y transmitir el espíritu humano a través del arte.

Comenzó sus estudios en 1988 y ha recibido numerosos premios desde entonces.
Ella piensa que aprender a pintar es un objetivo que puede lograr cualquier persona que se lo proponga.

Podemos seguir su ejemplo y en este verano que ya tenemos encima comenzar a practicar.


Marian