lunes, 28 de enero de 2008

ELISABETH LOUISE VIGÉE-LEBRUN






Nace en París en 1755 empezando a pintar desde muy pequeña. Cuando muere su padre, ella tiene quince años pero ya puede mantener a su madre y su hermano pequeño con la venta de sus retratos.

Cinco años después se traslada con la familia a un palacio propiedad del pintor, coleccionista y marchante de arte Jean Baptiste Pierre Lebrun quien le pide poco después en matrimonio. En la residencia de su marido puede ampliar sus conocimientos en pintura observando los cuadros de los grandes maestros de su colección privada y escuchando los consejos de Greuze y de Vernet, asiduos visitantes de la casa.

Así comienza una carrera de éxito que la llevará a ingresar en 1783, junto a Adélaïde Labille-Guiard, en la Académie Royale y que le abrirá las puertas de la Corte de Francia. Realizó un retrato de María Antonieta que la convirtió en pintora oficial de la reina a quien, a partir de ese momento, retratará en numerosas ocasiones.

Virtu