sábado, 5 de junio de 2010

EL CAPOTE DE PASEO












Sin entrar en consideraciones sobre la fiesta taurina, que puede gustar o no, hoy nos centramos en un detalle artístico: el capote de paseo.

Se trata de un elemento muy lujoso del traje de luces, y sólo lo utilizan los espadas y banderilleros en el momento de hacer el paseíllo. Suele ir adornado con figuras religiosas.

Grandes artistas han diseñado algunos capotes, por ejemplo Eugenio Chicano, que ha realizado recientemente 2 para el torero Javier Conde, que luego manos expertas de bordadoras pasarán a la tela.

En palabras de David Montero:

“El despliegue de oro, plata y colorido, que nos brindan por el ruedo en el paseíllo los capotes de paseo, es uno de los atractivos de la fiesta de los toros. Los capotes de paseo desparraman por toda la plaza, y más tarde colgados en las barreras, todo su colorido y vistosidad. Los capotes de paseo tienen sólo ese protagonismo, ¿pero que sería del paseíllo sin ellos?. Los capotes de paseo sólo en escasos momentos se lucen sobre el hombro izquierdo, la espalda y las caderas de los toreros y hay algunos que son verdaderas obras de arte.

Casi siempre, los primeros capotes de paseo que tienen los toreros cuando empiezan no son suyos, aunque algunas veces, y son las menos, se los regalan, otras, y son la mayoría, son de otros toreros, que bien se los dejan o que se los venden. Antiguamente lo que se hacia era alquilarlos por tardes de actuación.

El capote de paseo está hecho para cubrir de ilusiones el pecho de un torero, que sueña con el lujo y con la gloria”.


Marian