domingo, 7 de septiembre de 2008

UN JUEGO CONVERTIDO EN ARTE






Una simple pantalla magnética, con la que a duras penas podemos hacer alguna figura geométrica, o algún burdo dibujo que no se asemeja en casi nada a lo que queríamos representar, se puede convertir en una herramienta pictórica para alguien con la habilidad sorprendente para transformar el movimiento de dos ruedecitas, en una verdadera obra de arte.

Es el caso de George Vlosich, un joven que descubrrió las posibilidades de este "juguete" ((Etch-A-Sketch), al parecer, un día que iba en el asiento trasero del coche de sus padres, para distraerse. Fue capaz de dibujar el Capitolio de Estados Unidos con innumerables detalles.

Tal es la maestría de George, que se dedica a realizar giras para mostrar su arte, sin duda impresionante.


Podemos ver una muestra en:



Y ahora, ¿qué tal si probamos de nuevo a ver si conseguimos una obra maestra?


Marian