martes, 23 de diciembre de 2008

PASTA DE SAL
















La pasta de sal es una de las masas más fáciles de elaborar. Con ella se pueden realizar figuras variadas que sorprenden por la sencillez con que se modelan. Si se trabaja con las manos, es cierto que conviene tener una pizca de destreza, pero también se puede optar por emplear moldes, que permiten acabados muy realistas con trabajos de poca dificultad. Como su nombre indica, la sal es el principal ingrediente de esta pasta. Pero no el único. Para adquirir su textura definitiva necesita la ayuda de otros tres ingredientes: agua, harina y aceite.
Modelar con pasta de sal no es difícil. Se puede dar forma a pequeñas figuras, pulseras, collares... El éxito de un objeto hecho con pasta de sal depende enteramente de su cocción. El tiempo de horneado depende de aspectos como el grado de humedad o el grosor de cada pieza.
Una vez que las figuras están secas hay que pintarlas. Si se quieren obtener tonos suaves, lo más recomendable es utilizar acuarelas. Si se prefieren los tonos vivos, hay que decantarse por pinturas acrílicas. También se pueden emplear colorantes que se mezclan directamente con la masa. El último paso del proceso consiste en barnizar las piezas para protegerlas del polvo y la humedad.
El resultado suele ser sorprendente. ¿Lo intentamos?





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