jueves, 13 de agosto de 2009

EL PALACIO DE LA ÓPERA EN PARÍS









El Palacio de la Ópera es uno de los edificios más bellos y representativos de París.

Está situado en la Plaza de la Ópera, a la que da nombre, y se encuentra muy cerca del Museo del Louvre.

El edificio de la Ópera fue construido por el arquitecto Charles Garnier entre 1861 y 1874 por orden de Napoleón III, quien no llegó a ver la inauguración del teatro-ópera en 1876, con la ópera Jeanne D´Arc, de Mermet.

Más que para disfrutar de la ópera, el edificio era un lugar de prestigio, un círculo elitista donde burguesía y aristocracia acudían a lucirse, y es que aún hoy en día sigue impresionando por su monumentalidad, su espléndida escalera de entrada y su suntuosa decoración sobrecargada de dorados y candelabros.

También, aparte de la magnífica escalera, la escena es digna de destacar, sobretodo su sorprendente cúpula decorada con unas magníficas pinturas obra de Chagall, la galería que da a los balcones orientados a la Plaza de la Ópera, etc.

Actualmente, el Palacio alberga principalmente espectáculos de ballet, y sólo en ocasiones especiales se representa allí alguna ópera clásica, ya que éstas se suelen efectuar en la nueva ópera, en Bastille, más práctica pero menos espectacular.


Marian

6 comentarios:

Jose Antonio Cabrera Ramirez dijo...

La ópera es una de mis pasiones y normalmente suelo escucharla en sevilla.Ya quisiera yo poder acudir a París para escucharla y contemplar el palacio.
Un fuerte abrazo a las dos.

carmensabes dijo...

Ciertamente es espectacular, quién pudiera escuchar una ópera o admirar un espatáculo de ballet en estos momentos.
Una maravilla!


Besos

carmensabes dijo...

Perdón espectáculo...no espatáculo--jaja

victoria dijo...

He venido a saludaros y me he encontrado con estas bellezas de Paris,el año pasado estuve allí unos dias pero no tuve la suete de conocerla pero gracias a vosotras me estoy recreando en las fotos,gracias por compartir.besitos

Marian y Virtu dijo...

Gracias por vuestros comentarios. Y si bien es verdad que la ópera es un placer, lo es mucho más si el entorno donde se produce es un palacio como el de París.
Besos.

Higorca Gomez Carrasco dijo...

Garantizo que es maravilloso, sentirse dentro de ese lugar, aún simplemente como "turista" es algo indescriptible, hay tantas cosas bellas, tantos rincones magníficos que la cabeza da vueltas, cada vez que se vuelve, el corazón da un vuelco. Gracias por vuestra entrada.