viernes, 25 de marzo de 2011

LA PINTURA TELÚRICA DE ANTÓNIU











“Denomino así a mi pintura por estar quizás muy relacionada con los elementos de la Madre Tierra, si cabe en forma y fondo.

Recopilo y recopilan para mí, en lugares especiales: tierras, arenas, pigmentos naturales etc. de diversos colores, texturas, incluso aromas.


En cierta medida, cada cuadro porta la impronta de distintos territorios (incluyendo espacios emblemáticos), de distintos grupos humanos,... además la energía propia del planeta en cada lugar.

En ocasiones, acoplo pequeños detalles de materia orgánica perdurable, óxidos, mica, cuarzo cristalizado, gemas, cristalitos volcánicos erosionados por la mar etc.


Suelo trabajar sobre tabla fina. A veces sirven viejas tablas de derribos, restos de madera de barco pulidos por la mar etc.

Se puede decir que de alguna manera utilizo el “puntillismo”, el depósito minucioso y lento de materia sobre el soporte. No hay grandes pinceladas como en acuarela u óleo.


Huyo de la “sencillez” de lo complicado, me seduce la “complejidad” de lo sencillo. Me siento, en gran medida, motivado por las manifestaciones artísticas más primitivas… también en el uso de los elementos: arte rupestre, pueblos prerromanos, Egipto, África Negra, Aborigen, pueblos precolombinos, románico. Lo arcaico, lo étnico, lo mágico, mundos legendarios o perdidos, seres fantásticos… Sin olvidar la cotidianidad.


Existe un ritual al desarrollar la obra: palpar la tierra, sentirla, olerla, recordar, manipularla con sumo respeto. Es preciso jugar con las tierras, con las cantidades de agua, con la temperatura de secado, con las mezclas etc. para conseguir efectos deseados: grietas, cráteres, volúmenes, texturas, brillos, tonalidades. Es obligado dejar reposar los elementos creados, en fases, y experimentar visualmente el efecto causado para continuar...

Nada es gratuito.


Por otra parte, tomo en consideración las propiedades e influencias de los elementos que recolecto a la hora de aplicarlos como material pictórico. Del mismo modo, no me son indiferentes ciertos conceptos de la cromoterapia.

También existe, quizás, un valor mágico más allá de lo meramente perceptible… acaso emulando lo chamánico y arquetípico de la pintura parietal prehistórica.


Hay algo más que cuadro, va alma.

En las escenas procuro aportar un mensaje subliminal de armonía.

Y polvos mágicos de intuición y amor creativo…”


Unas maravillosas imágenes ilustran esta entrada.


Más información en:

http://pintura-telurica.blogspot.com/


Marian

6 comentarios:

Estrella Altair dijo...

HOla....

veo que os han gustado...

ja, ja, ja..


besos

Ana Márquez dijo...

A veces, el regreso a las cavernas no es algo precisamente "negativo" :-). Volver...

Maravilloso. Besos!

Marian y Virtu dijo...

Desde luego, estrella, estas obras son fantásticas... y lo que representa.
Saludos cordiales.

Marian y Virtu dijo...

Volver... Un buen título para muchas ocasiones. Gracias por el comentario, Ana.
Un abrazo.

antòniu dijo...

Hola amigas. Gracias. Un abrazo

Marian y Virtu dijo...

Gracias por el comentario, Antóniu, y felicidades por tus pinturas, que nos han encantado.
Un abrazo.